Mujeres Que Me Inspiran: Magui Infante y Sarah de Moya

En el mes de la mujer, quiero que reflexionemos sobre nuestras relaciones con las mujeres que nos rodean. Creo firmemente que la en la unión está la fuerza. Cuando nos apoyamos unas a otras, crecemos. Celebremos las virtudes, obviemos las oportunidades de mejora. Es tiempo de enfocarnos en todo lo positivo que cada una tiene que ofrecer.

 

Cuando hago mis planificaciones de talleres, el tema inicial siempre es el máximo esfuerzo. Si cada ser da su máximo esfuerzo, día a día, se logran maravillas. El máximo esfuerzo de cada persona es único y diferente. No todos somos capaces de hacer lo mismo, y eso es bueno y válido. En la diversidad de las capacidades está la belleza de la naturaleza humana. Yo soy muy buena en ciertas cosas, pero pésima en otras. Y eso no es pecado. Soy un ser humano, con imperfecciones y fortalezas. REPITO, eso es bueno y válido, para mi y para todo el mundo. Ahora bien; no significa que me voy a sentar de brazos cruzados, a hacer las cosas según salgan. NO. Yo tengo que cada día asegurarme de dar mi máximo esfuerzo, por mi, por mi satisfacción personal. Yo me merezco ser lo mejor que puedo ser, cada día, un paso a la vez.

Estaré haciendo mucho hincapie a lo largo del mes en este tema, con la ilusión de aportar mi granito de arena. Les compartiré algunas de las mujeres en mi vida que influyen sobre mi. Iniciaré con Sarah y Magui.

Sarah de Moya y Magui Infante se han destacado por romper las barreras pautadas por esterotipos arcaícos  y marcar huellas en el país. Roles que antes eran reservados para hombres están siendo llevados, con altura y maravilla, por estas dos grandes profesionales. Tienen trabajos que le exigen grandes cantidades de horas y esfuerzos; sin embargo, son madres excelentes, dedicadas a sus hijos. Sí; es dificil ser madre y profesional hoy día con las exigencias que trae este mundo que gira cada vez más y más rápido. Pero no es imposible, se logra. Ellas son ejemplos dignos de que si se puede tener lo mejor de los dos mundos.

Cuando siento que quiero salir con chancletas y ropa de ejercicios, sin maquillaje y una cola, pues el cansancio no me permite contemplar el esfuerzo de vestirme decente, pienso en Sarah, que con dos niñas pequeñas, esposo y trabajo, anda impecable siempre. Y me devuelvo al clóset a elegir otro outfit, uno digno de mi. No por lo que diga la gente, NO. Por mi, por mi satisfacción personal de andar bien puesta.

Los días que quiero soltarlo todo, que siento que ya no doy más, que mi cerebro no podrá generar otra idea, pienso en Magui. Con calma y seguridad ella maneja cual situación llegue, a la hora que sea, como sea. Se organiza, se planifica, arma su logistica y ejecuta. Observa, piensa, actúa. Entonces ahí respiro, pulso reset. Y vuelvo a intentar.

Tengo la dicha de conocerlas, de poder observarlas, a ellas y a muchas más que les compartiré. Ellas me inspiran a dar mi máximo esfuerzo. Y tú, ¿tienes mujeres que te inspiran? Cuéntame sobre ellas.